Cuando alguien empieza a entrenar en un estudio de Pilates son frecuentes preguntas como: ¿Trabajaré los abdominales, (el core)? ¿La flexibilidad? ¿La corrección postural? ¿Es sólo para la espalda o trabaja todo el cuerpo? Explicaremos los motivos por los cuales el método auténtico es más que todo esto.

Lo que buscamos es una evolución corporal que genere cambios tanto en el cuerpo en sí como en la manera de utilizarlo.  Si mejoramos nuestro coche instalándole un motor nuevo, los mejores neumáticos, frenos de competición, etc. pero conducimos a 120 en segunda marcha y rascando el embrague, de nada servirán las mejoras que le hayamos hecho al coche… al poco tiempo estará en el taller. Con el cuerpo pasa exactamente lo mismo, por tanto, indicar que Pilates es “trabajo de abdominales” o “de flexibilidad” sería extremadamente simplista.

Para conseguir dichos cambios, en Pilates es más importante la calidad de las repeticiones que su cantidad. ¿Cómo se consigue esta calidad? Aplicando en cada repetición los 6 principios de Pilates:

 

  1. Centro: El centro de energía es definido como el “cinturón” (anterior y posterior) que se extiende desde la base de las costillas hasta por debajo de la pelvis, y constituye el pilar fundamental del método. Todo trabajo empieza a partir del centro y continúa desde él. Esto es básico para la mejora de la postura, el equilibrio de los movimientos, y afina el control de las extremidades.
  2. Concentración: estar aquí y ahora, coordinando el cuerpo y la mente  con eficacia. Se tiene conciencia de todas las partes del cuerpo, sin movimientos casuales o repentinos.
  3. Control: cuando el trabajo se realiza desde el centro y con absoluta concentración, se controlan los movimientos que se ejecutan, sin permitir que los hábitos (casi siempre erróneos) o la gravedad se adueñen de ellos. Joseph Pilates llamaba a su método “Contrología”.
  4. Respiración: debe ser adecuadamente coordinada con los movimientos, permitiendo una mejor oxigenación de la sangre.
  5. Fluidez: Trabajando desde un centro fuerte, los movimientos fluyen hacia fuera. Es la manera armoniosa de combinar las pausas, acentos y diferentes tiempos de cada ejercicio, sin rigidez ni brusquedades
  6. Precisión: todos los ejercicios tienen una estructura clara, una forma precisa y una dinámica adecuada, y fueron diseñados con el fin de obtener el máximo beneficio de cada uno de ellos. Los detalles marcan la diferencia, además de combatir hábitos y patrones de movimiento no deseados.

Esto es Pilates. Así se evoluciona corporalmente, y sus avances se mantienen en el tiempo. Justamente por la importancia de esta calidad en la enseñanza y porque los detalles son los que marcan la diferencia, Pilates se realiza sólo en sesiones individuales y con todo un conjunto de aparatos (Reformer, Cadillac, Sillas, Barriles… no sólo en alguno de ellos).

Hoy en día siguen proliferando una infinidad de versiones light y totalmente desvirtuadas por intereses económicos, como “Pilates en suelo”, “Pilates Reformer”, “Pilates Mat” o “Pilates en grupos reducidos”, que no son más que inventos de pseudo-marketing con un factor común: el de confundir al público. No puede haber controversia al respecto, ya que la tradición auténtica y la historia del método demuestran por sí solas la futilidad de estas controversias y los resultados constatados del método auténtico.

Cuando todos tus músculos se desarrollen adecuadamente, podrás, por defecto, realizar tus movimientos con un mínimo esfuerzo y máximo placer.

Joseph Pilates

Comparte si te gusta:

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies