Una buena postura puede ser adquirida con éxito solamente cuando todo el mecanismo del cuerpo está bajo un control perfecto. El camino sigue como algo natural.

J.H. Pilates

Una buena postura es el estado de equilibrio muscular y esquelético que protege el cuerpo contra las lesiones o deformidades progresivas, aplicando el mínimo de estrés en cada articulación.

Actualmente cada vez es más difícil asumir una buena postura. Observamos que la tecnología nos ha traído mayor economía en el gasto de energía, pero, por otro lado, muchas compensaciones y atrofias musculares que generan desequilibrios. (Espalda encorvada, abdomen prominente, pecho hundido, hombros adelantados…).

Si vivimos en una sociedad donde nuestro ambiente laboral y recreativo es pasivo, es decir, pasamos la mayor parte del tiempo sentados y cuando vamos a desplazarnos utilizamos medios de transporte donde también quedamos sentados, vamos a crear una respuesta a ese estímulo. Normalmente las respuestas a nuestro mundo actual son disminuir nuestros gastos de energía y con ello acumular más grasa, perder las curvas fisiológicas de la columna vertebral, disminuir el aporte sanguíneo, reducir la capacidad respiratoria, etc.

Durante toda su vida Joseph Pilates estudió la condición humana y como con sus ejercicios podemos volver a un modo de vivir más equilibrado, saludable y armónico.

Esto nos hace recordar su famosa frase: “Hábitos incorrectos son responsables de la mayoría de nuestras enfermedades, si no de todas ellas.” Y dentro de esos hábitos incorrectos está la manera de colocarse en el mundo, de moverse, nuestra postura.

¿Cómo ayuda el método Pilates a la buena postura?

En el método Pilates vamos a organizar nuestra postura de “dentro hacia fuera”, a través de lo que se conoce como “Power-House” o “Centro” (compuesto principalmente por el diafragma y la musculatura lumbar y abdominal profunda, entre otras).

Primero, respirando de forma voluntaria y consciente: No existe método Pilates sin el estímulo de la respiración, sin el desbloqueo del diafragma torácico y aumento de la capacidad respiratoria. Sólo tomando conciencia podemos alterar un patrón, y la postura está relacionada con el patrón, con hábitos, con cómo nos colocamos ante la vida y el mundo, como andamos, como saludamos…

En palabras de Joseph Pilates: “Es estar presente, concentrado y no distraído. Es la mente que esculpe el cuerpo”.

Otro elemento que compone el Power House y que va a influir directamente en nuestra columna vertebral y por tanto en nuestra postura, es la musculatura abdominal. En el método Pilates la musculatura abdominal, con énfasis en el transverso abdominal, será estimulada en todo momento para estimular la estabilización del segmento lumbo-pélvico, posibilitando al cuerpo a realizar movimientos eficientes, con menor sobrecarga y con menos riesgo de lesión.

Pilates es un método de movimiento, y por eso organizamos nuestra postura de “dentro hacia fuera”, porque sólo con esa estructuración interna iremos a realizar movimientos eficientes, sólo con la coordinación de la respiración con el Power-House conseguimos cambiar un patrón postural.

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